De manera presencial se colocará a la persona en una camilla o se sentará en una silla. La persona irá recibiendo la energía y nutriéndose de la experiencia. La mascota suele acercarse poco a poco y se integra en la sesión.
Ambos reciben la energía y se benefician de la experiencia.
Recordemos que nuestro ánimo influye en nuestro animal, de tal manera que todo lo que sanamos en nosotros, lo sanamos en ellos, y viceversa.
Depende de la técnica se tendrán minerales cerca. Y si el animal tiene miedo, se atraerá su sistema energético a una plantilla especifica, para su mayor comodidad.
A distancia se usarán plantillas para ambos. Se usarán sus nombres y una foto del animal.
Si desea regalar una sesión, es imprescindible la autorización de esa persona para poder realizarla.
La sesión dura una hora aproximadamente.